Tras de mi la pared.
En un desconcierto que no acaba nunca, en el cual me despierto con las primeras luces de un nuevo día que no quiero que empiece... no quiero levantarme, prefiero seguir soñando en mi mundo idílico del que yo soy protagonista, donde río, lloro, me enfado y suspiro en distintos escenarios irreales....adicto a los sueños me considero quisiera permanecer indefinidamente entre los brazos de Morfeo...
Me aterra el amanecer. No soporto el hecho de pensar que ya de nuevo aparece el sol
abrasándote la cara, entre cortinas de una ventana mientras te dices a tí mismo... "ya amaneció otro día"...
Ojalá el tiempo se detuviese...
Ojalá pudiese pararlo todo...
Ojalá me diesen la oportunidad de arreglar tantas cosas del pasado y evitar...
Pérdidas... cuántas pérdidas.
Creí tener ilusiones, ya mermadas por la realidad. Me siento en las manos de la fortuna...¿Qué será de mí?
Me vuelvo a adormecer...
Y bajo un manto de estrellas quisiera de nuevo que esta noche fuese eterna de nuevo.
Valor, decisión y confianza. Apatía, recelo y timidez se personifican en un infinito asedio entre mi pecho y mente...
Espero estar preparado para los nuevos pasos que me esperan por recorrer...
Llegan despedidas, llegó la hora de enfrentarse al miedo y poder hacer las paces con un pasado que actúa como una cadena que me restringe...
Me he dado cuenta de que es hora de vivir y de sentir mis latidos.
Es tiempo de dibujar una sonrisa en mi destino.
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